lunes, 4 de marzo de 2013

Salva, 3 años. Madrid (1981)

Salva, con 3 años, en el salón de su casa, en Madrid

Mi historia comienza más o menos a los 16 años. A esa edad me di cuenta que me gustaban los chicos. Curiosamente, hasta ese momento no me fijaba ni en chicos ni en chicas; los veía por igual. Eran amigos o amigas y no sentía ninguna atracción.


Un verano, donde siempre veraneaba con mis padres, en un pueblecito de la sierra de Madrid, de repente sentí un escalofrío al ver a mi primo desnudo en la habitación y ahí empezó toda mi historia gay.

Los principios no son nada fáciles. Saber que te gusta alguien de tu mismo sexo y no tener nada de información sobre eso que te está pasando… Te sientes solo, raro y muy confuso.

Yo empecé a intentar saber si había más gente como yo; no sabía que existía Chueca ni nada de eso y mi primer contacto fue a través de la sección de contactos que había y sigue habiendo en el “Segundamano”. Un periódico de anuncios que, por suerte, cayó en mis manos y pude comprobar que había otras personas que buscaban lo mismo que yo.

Pasé un tiempo quedando con gente, pero me escabullía de las citas. Bueno, sí aparecía pero iba vestido totalmente diferente vestido a lo que les había dicho. Cuando llegaba el momento de dar el paso me aterrorizaba y me echaba hacia atrás, hasta que un día me armé de mucho valor quedé con un chico al no que no le di plantón. No fue muy allá la cita y me pasé los dos años siguientes probando con chicas, pero dentro de mi sabía que me estaba engañando a mí mismo y que quienes me gustaban eran los chicos. Las chicas, por su parte, como amigas, muy bien, pero nada más.

Una noche, mientras paseaba por la calle, me crucé con un chico y nos quedamos mirando fijamente. A los 19 años empecé mi primera relación homosexual con un chico diez años mas mayor que yo. Tuve el valor de contárselo a mis amigos. Todos ellos me entendieron perfectamente. Nadie me rechazó. Hoy tengo 32 años. 

Con la familia fue diferente. Fue un palo muy duro, pero con paciencia les intenté explicar cuáles eran mis sentimientos y que ellos no tenían la culpa de nada. Que la educación que me habían dado no había sido la causante de mi homosexualidad.  Con el tiempo, tanto mis padres como mis hermanos han terminando aceptando mi orientación sexual. No siempre se consigue a la primera y, en muchas ocasiones, como en mi caso, es necesario hacer pedagogía para que lo entiendan.

No hay que tener miedo a expresar tu condición sexual a los seres más queridos. Aquí, en este mundo, estamos una sola vez y hay que vivir bien con uno mismo e intentar ser feliz. El que no quiera estar a tu lado, por ser como eres, no merece la pena que sigas con él/ella por el mismo camino.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Mira qué bonito de pequeño... Bueno, y de mayor también

Salva dijo...

gracias anonimooooo ....

emma dijo...

enhorabuena salva. me recordaste a ricky martin. mmmmmm

Carlos dijo...

felicidades

La Choni dijo...

Guapetón!!!

Salva dijo...

publico este link
http://reflexionesdeunachoni.blogspot.com/2011/02/homosexuales-gays-maricas-bolleras.html

gracias por hacernos referencia choni querida

GEMA dijo...

Es mi hermanoooooooo!! el mejor hermano que se puede tener, imaginar y desear!!! y pase lo que pase siempre te voy a querer como el primer día que vine a este mundo a joderte el cumpleaños!! Eres especial por como eres, no por lo que eres...para que poner etiquetas si ya tenemos el DNI. Te quiero SUERTE DE MI VIDA!

Salva dijo...

sniifff sniffff ooohhhh q bonitooooo hermana de mi vida..muchas gracias por estar ahi!!!!!

Marketing dijo...

explicarlo mejor y mas breve no se puede.. nunca olvidare ese momento en el que nos sinceramos mutuamente.... bueno explicare primero para los que no nos conozcan donde y como nos conocimos...
Un mes de Diciembre de 2006, conocí a Salva en la empresa en la que empece a currar... un chico muy dicharachero, gracioso, amable... un encanto la verdad!
Empezamos a coger confianza pronto, y nos contábamos cosillas de nuestra vida, al principio hablábamos de nuestras parejas como ella (salva) el (yo).... hasta que un día yo le conté que mi pareja no era "él" si no "ella"... y poco mas tarde el me contó que su pareja no era "ella" si no "el".... la verdad que fue muy graciosa la situación... e inolvidable por lo menos para mi.... a día de hoy este sarasilla es un personaje muy importante para mi, al cual adoro, con el que he compartido muchísimos momentos buenos, alguno que otro malo, es mi confidente, y un tío al que ADMIRO con mayúsculas... difícil encontrar gente así! al igual que Zipi! ;)