jueves, 14 de febrero de 2013

Chueca y yo nacimos el mismo día

C/. San Marcos, en Chueca (Fuente: El blog de la abuela)

Por Antonio J. Hernanz Rodríguez (Madrid)

Tengo 18 años y mi historia comienza prácticamente el mismo día que nací: el 1 de febrero de 1993. Mis padres viven en la calle San Marcos, en pleno corazón de Chueca, en Madrid, en una casa que compraron dos meses antes de yo nacer.


Y mi vida ha estado, desde entonces, marcada por un lugar de residencia que, en pocos años, pasó de ser en los ochenta y los noventa un enjambre de calles por el que deambulaban  drogadictos, camellos y prostitutas a uno de los barrios gay más importantes del mundo.

Mi madre piensa, pese a ser una mujer joven de apenas 39 años, que el barrio ha sido una mala influencia y que mi homosexualidad ha ido creciendo a la misma velocidad que el barrio. Sé que en el fondo no piensa que sea así y siempre recurrimos a la misma historia cada vez que organiza una cena en casa.

- Mi hijo es cada día más gay. Y, a medida que crece el barrio, lo es más. No sé si con la crisis irá a más o a menos –dice una y otra vez.

- Mamá, no empieces otra vez con la misma historia –le contesto yo.

Mi padre, un año mayor que mi madre, vive en otro mundo y que yo sea gay o deje de serlo es un asunto que, desde que se lo dije, no le preocupa lo más mínimo. Ni siente ni padece. “Vaya, pues nada”, fueron sus palabras cuando, con sólo 16 años, les dije que no me gustaban las chicas.

Mi madre, en cambio, erre que erre. Que si era algo pasajero; que si era por culpa del ambiente del barrio; que si lo decía por llamar la atención; que si la culpa era de Zapatero, etcétera, etcétera, etcétera.

Tengo 18 años desde hace tan sólo 31 días. No es que con la mayoría de edad hayan cambiado mucho las cosas. Mis padres no han sido nunca un obstáculo para mis escarceos, ni para mis salidas nocturnas hasta altas horas de la madrugada  y tampoco para el ir y venir de mis primeros amantes.

Y sí, se nace gay. En mi caso, Chueca y yo nacimos casi el mismo día. Y ambos estábamos predestinados a ser lo que hoy somos.

4 comentarios:

Sarah Connor dijo...

Definitivamente me relaciono con lo de "Que si era algo pasajero; que si era por culpa del ambiente del barrio; que si lo decía por llamar la atención; que si la culpa era de Zapatero..."

Con que intensidad les gusta buscar ese por qué.

Stefano dijo...

me encanta que "pueda ser culpa de Zapatero"

Diana dijo...

Sí, ya sabes que en España si no se encuentra a un culpable, todos miran a Zapatero.

Butterflied dijo...

Si al final Zapatero estará detrás de lo de Kennedy, Lennon y hasta de la muerte de Manolete. No fue Islero, fue Zapatero. xDDDDDD

De todas formas, yo creo que muchas veces las madres se escudan en que su hijo no "tiene la culpa" de ser gay porque para ellas pueda ser más fácil no terminar de asumirlo y seguir con "la esperanza" de que un día lleguen con una buena mujer del brazo. Yo soy bisexual, aunque cada vez tengo más claro que solo quiero tener relaciones con mujeres. Mi madre lo sabe, pero estoy convencida de que sigue esperando verme aparecer con un médico "que me saque de pobre". Topicazos, todos para mí. xDDDDDD