lunes, 25 de abril de 2011

Straight, strange love. El mejor piropo que me han echado

Un chulazo, pero sin la melena del que conoce a falel una tarde de domingo

La filosofía de falel

Ya cumplidos los 25, me compré un coche de segunda mano, según mi dulce madre, un modelo de portero de discoteca. Comprobaréis que mi mami es un primor soltando perlas. Al menda le pirriaba, un Escort Cabriolet, lo más, encima con la capota automática, pues eso, que jovencito, de buen ver y con descapotable, ¿qué horterada me faltaba?, tardaría poco tiempo en casi conseguirla...

Los domingos, después de toda la noche de marcha, éramos asiduos de un local que abría a las 03:00 p.m.; sí, habéis leído bien, a las 3 de la tarde, en un polígono de las afueras de Madrid, pero no creáis, había de todo, sobre todo chulazos, y mucho, pero que mucho, peligro.

Un domingo de tantos, varios coches, entre ellos el mío, nos dirigimos hacia ese antro al aire libre. Un entramado de tubos metálicos, a modo de ducha de cuartel de 4ª, soltaba agua, como si fuese el diluvio, durante unos tres minutos. Hay que decir que era el mes de julio y, la verdad, me volvía loco, sería la edad. Bueno, prosigo que se me pira la fresa. Ni que decir tiene que la clientela era la flor y nata de la jet-set, o más bien del jet foil de los madriles del primer tercio de los 90.

Elegid cualquier domingo, empapado con una merluza, que me río yo de las del Mar del Norte, apoyado en la barra, cuando un melenas, y, cuando digo melenas, defino, pelo largo rizado hasta la cintura, pantalón pitillo a reventar, voz rota por el bourbon, ésto es un recurso estilístico mío, pero vamos voz de malo, muy malo, que me clava la mirada. Yo, evidentemente, no me atreví a mirar con el descaro con el que me atacaba el guapo mozo. En esto que me chista.

- Chisst.

- ¿Es a mí?

- Sí, sí, a quién si no.- Ahora que miraba al maromo de frente, más me recordaba a cualquier batería, bajo, percusionista, etc. de cualquier grupo de heavy metal, patrio o anglosajón.

- ¿Puedo hacerte una pregunta?

- Hombre, depende, pero vale.

- ¿ A ti te van los tíos ? - Hay que decir que el tipo no se andaba por las ramas.

- Desde pequeño - respondí yo.

- Pues a mí no, pero si me gustasen estaría enrrollao contigo, no veas cómo molas.

- Gracias.

Sólo pude contestar esto antes de tener que ir a cambiarme de bragas.

Creo, que con diferencia es el mejor piropo, al menos a mí me lo parece, que me han dicho jamás.