jueves, 23 de junio de 2011

El perdón de John Galliano


Tras dos largos meses en Arizona y Suiza en supuestas curas de desintoxicación, John Galliano compareció ayer en un juzgado de París con un semblante serio y vestido de negro riguroso, con la salvedad de un pañuelo oscuro con lunares blancos. Una imagen muy distinta a la que ofreció el pasado mes de febrero en un café parisino en el que profirió insultos antisemitas, en un lamentable estado de embriaguez, contra dos personas que, tras chinchar de manera premeditada al antiguo director creativo de Dior, recibieron una avalancha de improperios por parte de un deslenguado Galliano.

El modisto británico pidió perdón y aseguró, ante una sala abarrotada de público  y de medios de comunicación, que no recordaba nada de lo ocurrido por los efectos de su adicción al alcohol, los somníferos y el valium. Un cóctel explosivo que ha puesto en jaque el futuro de uno de los diseñadores más codiciados en el mundo de la moda por el carácter innovador y extravagante de sus creaciones.

John Galliano aseguró, tras la emisión del archiconocido vídeo, lo siguiente: “Me disculpo por los hechos de los que estoy acusado, no son mis opiniones”. Y reconoció públicamente que, como consecuencia de las presiones laborales y la pérdida de su compañero Steve Robinson, fallecido en 2007, ha vivido los últimos cuatro años en una espiral marcada por una creciente adicción alcohol y los somníferos.

Los dos altercados por los que se le juzga ocurrieron en octubre de 2010 y en febrero de 2011 en el café La Perle, en el barrio parisino de Le Marais. Los demandantes en ambos casos relatan situaciones similares: una disputa con el modisto que termina con insultos antisemitas y xenófobos: “Sucia cara judía, te voy a matar” y “puto cabrón asiático”.

Habrá que esperar al 8 de septiembre para conocer el veredicto del juzgado parisino y confiemos en que el retorno de Galliano a las pasarelas sea inminente, pese a la actitud intransigente de aquellos que han aprovechado ambos episodios para abrir un juicio sumarísimo contra el modisto británico para impedir su retorno a un mundo plagado de puñaladas traperas.

1 comentario:

falel dijo...

Al margen de que M. Arnault, el todopoderoso presidente del grupo de lujo LMVH, creo que estas son las siglas, ya llevaba tiempo mascando como deshacerse de la estrella gibraltareña , me huele a mi, que aquí hay algo más que un pedo y unas pastillas acompañados de unos insultos supuéstamenta xenófobos .
Que casualidad, que hasta habían cámaras , y meses atrás se produjo un hecho similar que no fue denunciado, aunque aprovechando el revuelo mediático de esta denuncia sale a la luz el hecho anterior. ¡Ufffff! Apesta.