martes, 2 de agosto de 2011

Nicanor (19 años). Palma de Mallorca



Nicanor tiene tan sólo 19 años, pero en su corta vida ha sufrido personalmente las consecuencias de la homofobia y la crueldad con la que algunos niños actúan contra aquellos a los que menosprecian con insultos por su supuesta orientación sexual. “Me han pegado, me han insultado e, incluso, tuve que cambiar de instituto hasta que, a los 15 años, con la firma de mis padres, me vi obligado a abandonar los estudios”. “Una pena”, añade, “pude haber llegado muy lejos si hubiese seguido. Cosas de la vida”.

La cruel realidad que Nicanor describe en su testimonio desgarrador es, desgraciadamente, una situación que sufren diariamente muchos niños y niñas. Y no todos tienen el mismo límite ni la misma tolerancia a las agresiones. No significa que unos sean más fuertes que otros. Sólo son niños y niñas que se ven arrinconados y agredidos de manera injustificada y cada uno elige el camino que es capaz de asumir.

Nicanor, de Palma de Mallorca, asegura que el acoso en los dos centros en los que cursó sus estudios le ha hecho crecer como persona: “me quité la barrera que tenía gracias al apoyo de mi familia y la gente que conozco”. Sin embargo, no puede evitar que el dolor se siga reflejando en su rostro.

“Me hacían corros, me pegaban. No comía, no dormía. Fingía estar mal para no ir al colegio al día siguiente”. Fue hilando excusa tras excusa hasta que dijo basta.

Hoy trabaja en lo que siempre le ha gustado. Es estilista y se siente plenamente recompensado por el apoyo que ha tenido de su jefe y sus compañeros.

No ha tenido nunca pareja, prefiere ir de picaflor, “vivir la vida sin dar explicaciones”.

¿Cuál es su consejo para los que temen desvelar su sexualidad? “Que se quieran como son, que tienen que ser fuertes, que no se oculten”.

2 comentarios:

falel dijo...

Nicanor, desgraciadamente tu historia es la de tanttos chicos, incluída la mía. Hay que sacar fuerzas de flaqueza y tirar p'alante. Ahora con 19 añitos es normal que vayas de picaflor, estás en el momento idóneo para hacerlo, con seguridad claro.
Imagino, como me pasó a mi, que una vez dejaron de suceder los acosos, has pensado que todo había termminado y que a una parte de tu vida podías darle carpetazo, si me permites, quizá en tu caso estés en lo cierto y hayas conseguido librarte de tus fantasmas, en ese caso ¡enhorabuena!.Yo ahora tengo 44 años y hace aproximadamente 6 años, me di cuenta de lo importantes que fueron aquellos años, de la herida que habían dejado, herida que no había cicatrizado como debía, me refugié en el ambiente y en pasármelo bien..... descontrolé hasta los límites de lo humano, y, cuando hace , como he comentado +- 6 años, e di cuenta de la textura del lodo, del estilo de vida que llevaba, estilo que vida que antes o después me transportaría con billete de ida a la Laguna Estigia, donde me aguardaría sonriente Caronte, El Barquero de la MUerte. Me puse en manos de profeionales y salió todo el tema del "bulliying", rasqué hasta lo más profundo de mis recuerdos y llegué a ir por la calle, mirando en caada esquina, no sólo en la calle,también primero en el Colegio y después en el Instituto, aunque yo si llegué a terminar, más tarde, porque eso sí yo acabé mucho más tarde que le resto de chicos de miedad, y ya estudiando la carrera, no tuve problemas, pero todos esos años de terror, aunque yo sabía perfectamente que no había hecho nada malo, me convirtiron en una persona dependiente, obsesivo compulsiva, en definitiva, alguien que no se quería y que consiguieron grabarme a fuego que yo no valía ni una mierda, tardé muchos años en poner remedio, ahora lo he conseguido, espero que tú con 19 ya lo hayas conseguido.
Un beso fuerte.
Falel

Lulu dijo...

Falel, por suerte la sociedad que le ha tocado vivir a Nicanor no es tan injusta y cruel como la que tu viviste. Creo que ahora hay más mecanismos para evitar victimizar a alguien hasta ese punto. Si te sirve de consuelo, para mí, Falel, tu eras un dios. Eras divertido y brillante. Tenías más información sobre los temas que me interesaban que ninguna ora persona que haya conocido nunca. Yo te admiraba y nunca fui consciente del infierno que vivías, claro que éramos uy pequeños y luego te perdí la pista. Nicanor, he tenido la suerte de conocerte durante la entrevista y tu encanto se proyecta en cada gesto y palabra que pronuncias. Estoy segura de que serás un gran triunfador en tu vida profesional y personal y te animo a que analices las situaciones por las que han pasado otras personas en su adolescencia y juventud y tomes buena nota de sus consejos. Un beso a los dos.