martes, 22 de enero de 2013

El amor en tiempos de Grindr: Dios es alérgico


http://elamorentiemposdegrindr.com/

Este post corresponde al blog “El amor en los tiempos de Grindr”, de autor desconocido (supuestamente se llama Aitor), y que recomiendo a todo aquel que se quiera reír un rato con las andanzas del protagonista.

Hoy he conocido al DIOS DEL SEXO. Así, en mayúsculas. Y lo mejor es que vive a cuatro bloques de mi casa.

He estado grindeando con él un rato largo y me ha parecido que encajábamos. No parecía feo, ni que estuviera demente, ni nada. Total, que a eso de las once de la noche salgo de casa. Llego a la esquina de su edificio, donde habíamos quedado. Ya viéndole a 20 metros me he dicho a mi mismo “¡¡¡Joooder Aitor, te ha tocado la lotería!!!”. Un tio de unos 33 años, alto, muy guapo, barba de 3 días, muuuuy buen cuerpo…. y una voz muy grave  y varonil, nada de pluma. Yo ya poniéndome nervioso, como es lógico.

Su casa estaba bien, todo muy limpio y no parecía que le faltara de nada. Un chico con dinero. Tras charlar los diez minutos de rigor, él se lanza a mi boca. Todo normal (si consideramos normal resultarle atractivo a alguien que podría ser modelo, claro). Resulta que el tío era muy pasional, muy morboso, me mordía el labio, me mordía el cuello, me arañaba la espalda. Vamos, de locos. Lo que pasa es que yo estaba taaaaaan nervioso por estar con un tío tan guapo, tan morboso y tan simpático…. que la tenía como un cacahuete. Puto miedo escénico.

Al final cuando he asumido que esa media erección iba a ser lo máximo que conseguiría, me he decidido a quitarme toda la ropa e ir a por todas. Cuál no sería mi sorpresa cuando el tio se queda en slip…. y no hay suficiente tela que tape ese trabuco. Se le escapaba por un lado, eso no era normal. Primera impresión: “Oh dios mio. Me lo voy a pasar chachi con Mr Horse”. Segunda impresión: “Oh dios mio. Me ha dicho que era versátil. Como me diga que quiere meterme esa longaniza voy a empezar a hiperventilar. Eso debe de ser peor que morir en un parto de sextillizos”.

Al final nos hemos contentado todos con unas pajas y sexo oral (del que se hace, no del que se habla). Tras acabar, con su abdomen lleno de crema catalana (bueno, vasca) se levanta corriendo al baño a ducharse. Le pregunto que a qué tanta prisa y me suelta… esto…. que es alérgico al semen. Madre mía, es la primera persona que conozco que me dice algo así. No puedo dejar de imaginarme ese momento en que el alergólogo le dice al paciente “Sr. García, las pruebas con el polen han dado negativo, pero es usted alérgico al semen”. Es que ni Almodóvar, chico.

Ha quedado en volver a llamarme, la verdad es que me encantaría repetir.

Aunque ahora que lo pienso… no tiene mi número. Mierda.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si todos contásemos nuestras anécdotas ni te digo

carlos dijo...

Hay muchas aplicaciones como Grindr que resultan más útiles... GayBox por ejemplo tiene una interfaz mucho más trabajada y más detalles en el perfil.

También hay Zenkiu (http://www.zenkiu.net) que incluye alertas por proximidad con otros usuarios, o navegación GPS para llegar a las citas...

Grindr puede tener el mérito de ser una de las primeras aplicaciones, pero creo yo que ya ha quedado un poco obsoleta.